
La ex titular de la Sedesol y la SEP buscaría una mayor corresponsabilidad de los estados para enfrentar al crimen organizado.
Ernesto Núñez
Reforma, Derechos Reservados.
Distrito Federal (25 septiembre 2011).- Es la única mujer a la vista con aspiraciones presidenciales en 2012.
Rodeada de un equipo de hombres, apoyada por personalidades panistas pero con pocos operadores que conozcan las entrañas del partido (quizá uno de los motivos para proponer que la contienda interna sea abierta), Josefina Vázquez Mota busca una hazaña: que uno de los tres partidos mayoritarios se atreva a poner el nombre de una mujer en la boleta de la elección presidencial.
Vázquez Mota no parece dispuesta a modificar sustancialmente la estrategia de seguridad emprendida por Felipe Calderón, sino a implementar una segunda fase en la que, asegura, será vital la cooperación y corresponsabilidad de los gobernadores.
La educación, área en la que estuvo al frente durante los tres primeros años de este sexenio, sería su prioridad en caso de cumplir el anhelo de ser Presidenta.
Seguridad y combate al narcotráfico
¿En qué condiciones comenzaría a implementar el regreso del Ejército a los cuarteles?
El único camino es contar con policías estatales y municipales fuertes, que den certeza a la ciudadanía, y que tengamos una reestructuración general de los cuerpos policiacos en el país. Sólo lo podremos hacer en donde tengamos instituciones locales fuertes, como es el caso de los ministerios públicos.
El Ejército está en las calles ante la debilidad institucional de las policías y la no certeza o inseguridad que viven los ciudadanos. La presencia del Ejército ha sido solicitada por los gobiernos estatales y por muchos ciudadanos.
Deme una fecha tentativa para lograr una situación en que puedan regresar los soldados a los cuarteles.
Tenemos que diferenciar, no podemos generalizar la misma medida en todo el país; en el Distrito Federal no los tenemos, por ejemplo, con la presencia en la que están en Chihuahua, Tamaulipas y otros estados del norte y del sur-sureste. La realidad no es la misma para todos los ciudadanos.
El tiempo estará en función de los acuerdos que logremos en materia de corresponsabilidad; en la aprobación de ciertas leyes, como es el mando único de la policía, que hoy no tiene el estado, y en la capacidad de transformar las instituciones; hay instituciones que ya no responden a lo que estamos enfrentando.
¿Abriría una investigación sobre la llamada "guerra contra el narcotráfico" en el sexenio de Felipe Calderón?
No sé exactamente a qué investigación se refiere.
Si el Congreso crea una Comisión de la Verdad, ¿apoyaría dichas investigaciones desde el Ejecutivo?
Estoy convencida de que la gran debilidad que tenemos es por no tener esas instituciones y de que hemos debilitado al Estado. Tenemos que tener instituciones mucho más fuertes, y no estoy hablando de un Estado autoritario, sino de un Estado fuerte, con reglas claras, donde las instituciones estén por encima de las coyunturas o voluntades personales. Que castigue la impunidad y la corrupción.
Hablar de una Comisión de la Verdad nos remontaría a las dictaduras de América Latina de los años setenta. Lo que sí es fundamental es tener una ley de atención a víctimas que hoy no tenemos, un fondo para las víctimas, que no pueden considerarse como daño colateral bajo ninguna circunstancia. Tenemos que dar certeza a las Fuerzas Armadas sin dañar los derechos humanos.
Y, en la medida en que logremos un Estado fuerte, no autoritario, podremos transparentar cada una de las acciones, no solamente de lo que ha venido sucediendo, sino de lo que seguirá sucediendo en el futuro.
Mencione una medida, distinta a las tomadas por el actual gobierno, para reducir los niveles de violencia en el país.
Gracias a lo que el presidente Calderón ha venido construyendo hoy podemos hablar de una segunda etapa, una segunda fase en la agenda de seguridad. Una medida fundamental es revisar profundamente el sistema federalista. Hoy tenemos un sistema que ha otorgado un poder económico y político a las entidades federativas, pero no tenemos corresponsabilidad suficiente. Desde mi experiencia en el Ejecutivo, en Sedesol y la SEP, más que un auténtico federalismo, hemos hecho transferencia de recursos. No tenemos contrapesos, rendición de cuentas ni consecuencias cuando las reglas se incumplen.
Urge tener reglas claras no solamente en materia de seguridad, sino en general. Tenemos que atrevernos a trastocar esto si queremos una agenda de seguridad mucho más eficaz y eficiente. No puede seguir siendo un asunto de la Federación o de una sola persona, tiene que convertirse en un propósito de unidad, cohesión social y de liderazgos a nivel nacional.
¿Cuál es su postura respecto a la legalización de las drogas?
Estaría a favor de abrir un debate serio y responsable. Hablar de legalización cuando no tenemos instituciones que den la certeza que se requiere, cuando los ciudadanos no confían lo suficiente en los ministerios públicos y las policías, cuando tenemos un problema real de fronteras, cuando no hay una respuesta suficiente de Estados Unidos en materia de consumo o venta de armas, creo que de pronto legalizar significaría más una rendición.
No estoy en contra de que se debata, pero ante la debilidad institucional que tenemos y la ausencia de leyes que resultan indispensables, como la de lavado de dinero, legalizar algunas drogas no resolvería el problema, y muy probablemente nos abriría frentes mucho más delicados que hoy por hoy no tenemos capacidad de enfrentar.
¿Qué dice a quienes proponen pactar con el crimen organizado?
Absolutamente no. No puede haber tregua frente a los asesinos, frente quienes secuestran y extorsionan, frente a quienes, violentando todas las leyes, se hacen de un dinero que no les pertenece. O simple y sencillamente lastiman y acaban con la vida de familias completas. No son presos políticos, son delincuentes. Ni tregua, ni rendición, mucho menos negociación. Frente al crimen organizado no podemos rendir al Estado mexicano.
Economía
¿Promovería la aplicación del IVA en todos los productos?
Más que una medida parcial, lo que requerimos es una reforma hacendaria integral. En las economías modernas es claro que los impuestos que mejor han evolucionado son los impuestos al consumo, porque si bien no son perfectos, son los que cobran de manera más equitativa y evitan las exenciones, las prebendas y que ciertos sectores se beneficien a costa de la mayoría.
Lo cierto es que en México tenemos una hacienda pública débil, nos urge crecer más y de mejor manera, y ahí los aspectos fiscales juegan un papel relevante.
Es uno de los pasos que tendremos que dar, ojalá más pronto que tarde, pero deberá ir acompañado de un mejor esquema de ejercicio de gasto y de incentivos para la inversión y generación de empleos.
¿Qué opina de crear un solo instituto de seguridad social de acceso universal, y de desparecer el IMSS y el ISSSTE?
Tenemos que hacer una revisión profunda de las instituciones. Hacer un padrón para saber cuántos beneficiarios tenemos es fundamental. La experiencia en Sedesol me dice que necesitamos mejores bases de datos y dar un piso mucho más parejo que fortalezca a la población de menores ingresos. Estoy totalmente decidida a, sin trastocar beneficios o derechos sociales, hacer una revisión institucional, de tal suerte que se eviten fugas, intermediarios, corrupción o seguir beneficiando con rentas de gasto público a ciertos grupos que viven de esas rentas.
¿Cuál sería su política de gasto para impulsar la economía interna?
Hay que hacer una revisión total de los mercados internos. Fortalecer la economía interna no con los esquemas de los años sesenta de proteccionismo, pero sí replantear la relación entre Estado y mercado. El mercado por sí no resuelve del todo las demandas y las necesidades, ni tampoco el Estado megalómano resuelve lo que los ciudadanos requieren. Tenemos que proponernos que millones de mexicanos se conviertan en consumidores, y lo van a hacer teniendo un ingreso a través de un empleo.
La apertura fue una gran apuesta, pero no la acompañamos fortaleciendo los mercados internos; hay que hacerlo con muchas medidas, como ampliar el crédito, con desregulaciones y vinculando esos mercados con un mundo globalizado.
¿Cuál sería su reforma energética?
Más que una nueva reforma energética, lo que requerimos es seguir trabajando en aspectos que no hemos reformado. Somos de los pocos países en los que lo energético está más en el terreno de lo ideológico que en la modernidad y el cambio. Sin renunciar a lo que significa el sector energético, tenemos que admitir que en este tema nuestra mirada está mucho más anclada al pasado que viendo hacia el futuro; si queremos crecer más, no lo podemos hacer con un sector energético lleno de candados y ataduras.
Política social
¿Mantendría los mismos programas de combate a la pobreza que existen actualmente?
Yo haría una revisión profunda. Hay programas exitosos, como el caso de Oportunidades, pero yo haría una segunda plataforma pues hoy requiere una transición al acceso a créditos, al desarrollo de capital humano de manera mucho más clara.
Estamos obligados a reorientar, mejorar o crear condiciones de políticas públicas que creen puertas de salida a la pobreza y no solamente mantenimiento permanente de las condiciones de pobreza.
¿Es posible prescindir de Elba Esther Gordillo para impulsar una mejora en la educación, o renovaría el pacto político de los últimos sexenios con ella?
Lo que tenemos que hacer es una gran alianza con los maestros y con los padres de familia. Tenemos que despolitizar la educación.
Para mí la educación sería mi prioridad, con todo lo que ello significa en cuanto a esfuerzos. El gran pendiente y desafío está en la calidad educativa, y esto implica muchas decisiones importantes. Quiero construir un México para todos y el camino para hacerlo se llama una mejor educación. Ésa es la mejor apuesta de justicia y de movilidad social.
¿Se puede hacer eso sin Elba Esther?
Yo insistiría, lo tenemos que hacer con los maestros, con los que estén dispuestos a modernizar y a transitar a que la educación no esté en la arena de una contienda política y electoral. Tenemos que evitar que la educación sea rehén de cualquier otra consideración.
¿Enfrentaría a la industria refresquera y de alimentos procesados para combatir la obesidad, especialmente infantil?
Más que enfrentar a una industria, tenemos que enfrentar la epidemia de sobrepeso que estamos padeciendo. No hay forma, si esta epidemia sigue creciendo, de que el sistema de salud sea financieramente viable para atender las enfermedades que vendrán. Necesitamos reeducarnos en las familias, en las escuelas y lograr que no haya niños sedentarios. Hoy, entre la inseguridad y la tecnología, los niños son mucho más sedentarios. Debemos tener una estrategia integral en la que todos asumamos un compromiso, la industria desde luego. Pero no es tan sencillo ni requiere solamente de la voluntad de una de las partes.
Política
¿Está a favor o en contra de...?
Reelección de legisladores y alcaldes:
A favor.
Candidaturas independientes:
A favor.
Iniciativa ciudadana:
Seguro, ya nos urge.
Consulta popular:
La respaldo totalmente.
Revocación de mandato:
Es un poder y un derecho que merecen los ciudadanos.
Reducción de las Cámaras del Congreso:
Absolutamente y después de vivirla estoy más convencida. Es importante el Congreso, pero debe ser más eficiente.
Desaparecer los plurinominales:
Si tenemos una reforma profunda al sistema político, las plurinominales deberán reconsiderarse, pueden obviarse.
Segunda vuelta en elección presidencial y de gobernadores:
Es muy importante, modernizaría mucho la democracia.
Reducción del presupuesto público destinado a los partidos:
Sí y transparentarlo.
Mecanismos para que cuente el voto nulo:
Me abocaría mucho más a crear instrumentos y caminos de participación. La experiencia hasta ahora del voto en blanco, entendiendo el propósito ciudadano de castigar a quien no lo ha hecho bien, la realidad es que no ha logrado ese propósito y sí da espacio para que el corporativismo electoral cobre más fuerza. Merece una reflexión más profunda.
Cláusula de gobernabilidad para crear mayorías legislativas:
En contra.
¿Cuál sería su principal medida de combate a la corrupción?
Primero, ser iguales frente a la ley sin importar si se es político o empresario. Estoy a favor de que se elimine el fuero, por ejemplo.
Porque la primera condición para combatir el crimen organizado es no ser parte de él.
Hay que cumplir la ley, debe haber consecuencias sin distingo, y fortalecer el ejercicio de la autoridad. Que no se confunda con autoritarismo, pero cuando las "ladies de Polanco" ofenden a un policía porque es asalariado y lo humillan, y no solamente lo retan sino que atropellan su autoridad, perdemos mucho en el Estado de derecho y la vida institucional. El camino para combatir la corrupción es que la ley se aplique.
¿Qué mecanismo emplearía para conformar su gabinete?
Es fundamental la capacidad y el talento. Y mi trayectoria política podría abonar a mi respuesta: yo llegué a Sedesol y cuando conocí muy bien la institución tomé la decisión de conformar un equipo que dio resultados. Se conformó con capacidades y talentos probados, sin preguntar ninguna otra característica más que su capacidad, su compromiso y su honorabilidad.
Entiendo la lealtad como una lealtad al país y a las instituciones, y no como una lealtad solamente de carácter personal. Y ser leal a una institución no es fácil, lo digo por experiencia; significa enfrentar muchas batallas, muchas veces en solitario. Es más fácil estar en un terreno de la complacencia, que defender la vida institucional.
Sus preocupaciones
¿Qué asunto la pone nerviosa?
Lo que más me inquieta es percatarme de que no hemos podido dar los mejores canales y conductos al talento de millones de mexicanos. Tenemos un gran reto de ciudadanía en el país. No hemos logrado una ciudadanía económica con la fortaleza que se requiere; una ciudadanía política, vamos a las urnas pero no hemos dado el poder a los ciudadanos, y una ciudadanía segura.
¿Con qué asunto no se va a meter?
Me propondría no ser un factor de polarización, de mayor discordia o de odio.
No me metería con el ejercicio de las libertades. Me parecería equivocada cualquier decisión que atente contra la libertad de las personas.
¿No tiene hermanos incómodos, riquezas inexplicables, algo que vayamos a descubrir de usted en la campaña o, peor aún, en el ejercicio del poder?
Afortunadamente no. Llevo tantos años en esto, que creo que ya se sabría. Parte de mis orgullos y de mis bendiciones es tener una familia súper trabajadora. Siempre he vivido de mi sueldo. No puede salir un terreno perdido, o una mansión, porque no la tengo. Lo que he comprado ha sido con hipotecas que por cierto no he terminado de pagar. Me siento muy satisfecha, muy segura y muy tranquila.
Experiencia
Josefina Vázquez Mota transitó del mundo empresarial a la política en el año 2000. Llegó a la Cámara de Diputados como candidata externa del PAN, pero apenas unos meses después de asumir el cargo fue llamada por Vicente Fox para sumarse a su gabinete. Fue secretaria de Desarrollo Social cinco años y titular de la SEP entre 2006 y 2009, cuando renunció para postularse, nuevamente por la vía plurinominal, a la Cámara baja. Nunca ha ganado un cargo de elección popular por voto directo.
Cargos públicos:
Diputada federal (septiembre-octubre 2000).
Secretaria de Desarrollo Social (2000-2005).
Secretaria de Educación Pública (Diciembre 2006-marzo 2009).
Diputada federal (Septiembre 2009-septiembre 2011).
Electoral:
Candidata plurinominal a la LVIII Legislatura de la Cámara de Diputados.
Coordinadora política de la campaña presidencial de Felipe Calderón en 2006.
Candidata plurinominal a la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados.
Derechos Reservados: Reforma.com, recuperado de http://www.reforma.com/enfoque/articulo/626/1250767/

No hay comentarios:
Publicar un comentario